Nace para honrar y acompañar tu camino de desarrollo personal hacia la salud y el bienestar, tomando como herramienta principal las antiguas enseñanzas del Hatha Yôga y adaptándolas a las necesidades actuales del Ser Humano.

 

En nuestras clases de yôga proponemos una práctica fluida y consciente, abierta a todas las personas, que se complementa con el estudio anatómico del cuerpo y también la observación de los procesos mentales y emocionales que van surgiendo a lo largo de la vida. La premisa fundamental es el respeto por el ritmo de aprendizaje de cada alumno.

 

Con este objetivo, acercamos el yôga a todos aquellos espacios que estén en la búsqueda de optimizar su rendimiento y calidad de vida. Queremos inspirarte calma, confianza y poder, y que estas sensaciones perduren después de tu clase.

 

Lokah Samastah Sukhino Bhavantu

 

“Que todos los seres en todas partes sean felices y libres, y puedan los pensamientos, palabras y acciones de mi propia vida, contribuir de alguna manera a la felicidad y a la libertad de todos”

 
 

Jennifer Jackson

Mi nombre es Jennifer Jackson, tengo 38 años y soy profesora de Hatha Yoga. Antes de dedicarme por completo a la enseñanza de esta práctica milenaria, trabajé en diversos medios de comunicación, ya que también soy periodista. Podría decir que fui artífice de mis propias necesidades, porque en esa época vivía “a las corridas”, con mucho trabajo y estrés. Pero, un día, llegué sin buscarlo a un templo Vaisnava en Buenos Aires. Desde ese momento quedé enamorada de la filosofía del yoga, así como de la práctica y del mundo nuevo que se abrió para mí. Años después realicé el instructorado de Hatha Yoga en Centro Ananda Yoga y más tarde el profesorado en Yoga Kai, complementándolos con diversos talleres de anatomía, mitología, alimentación, ajustes de asana y filosofía de la India.

En estos años también me convertí en mamá de Uma y Vera, lo que me hizo reflexionar mucho acerca del proceso del embarazo, parto y crianza. Por eso decidí realizar una especialización en yoga y embarazo y, de esta forma, acompañar a las mujeres en el maravilloso proceso de gestación. Además soy Doula y dicto talleres de Shantala (masaje ayurvédico infantil) para difundir una forma ancestral de conexión con nuestros bebés que, además, tiene innumerables beneficios.

 

¿Por qué practico yoga? Porque cuando practico me siento alineada con el Universo, siento alegría, ligereza y calma. Es mi “terapia” para el cuerpo, pero también para la mente; una forma de analizarme en un contacto íntimo y honesto que disfruto un montón.

 

¿Por qué enseño? Porque estoy convencida de los beneficios que aporta esta disciplina en todos los ámbitos de la vida. Porque amo poner al alcance de otros las herramientas que me permitieron a mí tener una mejor calidad de vida.

 

¿Qué me inspira? La perfección de la naturaleza, la música, mis alumnos, viajar por el mundo y observar cómo las enseñanzas yóguicas se aplican a cualquier circunstancia de la vida para aportar claridad y serenidad.

 

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